martes, 28 de julio de 2026

Minita comprometida

Si bien Mi Programa aclaró lo que oscureció con su discurso, esto, me sirvió para pensar algo que no tiene nada que ver consigo. Y es, básicamente, qué quiero yo de la vida. Que elijo. Qué me importa en las personas y en las circunstancias. 

Ayer, cuando aclaramos ese punto y quedó todo más o menos ahí (al menos desde mí perspectiva) sentí un gusto a poco en el que me quedé pensando.  Algo que no tuvo que ver con él, sino, conmigo. Con lo que yo deseo, o el tipo de persona que "busco", aunque lo cierto es que no estoy buscando nada para afuera. Mas bien, buceo por dentro. Y reconozco este momento como una etapa de transformación. 

En este contexto hay algo que empieza a estar un poco y otro poco más claro: no busco personas vencidas. No busco hombres vencidos. No busco personas que hayan dejado de mostrar energía para hscer frente a la vida. Principalmente, porque ya han vivido las cosas que yo, en mí etapa, estoy viviendo. O porque ya han pasado la etapa de la vida.  

Cuando ayer Mi Programa me dijo que era casi virgen, a excepción de mi, me cayó pésimo el comentario. Si bien el me explicó que uso esto para ilustrar la etapa de su vida, y no para minimizar la relación conmigo, yo sentí que era algo que no me merecía. Y que esa incompatibilidad se fortalecia en el sentido mas claro: yo estoy pretendiendo sacar agua de una piedra y yo me tengo que enfocar en corregir algo que sí tiene que ver conmigo.  

Hace un año una elección muy profunda sobre la vida.  Y eso me comprometió en dimensiones inesperadas y profundas. Le dio un valor a la vida, y una cantidad de matices muy nuevos para mi.  Fue como si corriera el velo de la culpa y el peso de mochilas de otros y me diera cuenta cuantas cosas buenas hay en el mundo que para mi antes ni existían. Cuantas cosas mas se pueden disfrutar sin culpa.  

Fue y sigue siendo un proceso duro, intenso, pero lo agarro con calma. Porque  cuando empecé a correr la culpa del centro de mí vida, todo cambió. Y todo sigue cambiando. Se trata de un proceso muy lento, que se va viendo reflejado en distintos aspectos, pero que se parece a una fibra que atraviesa todo y que por momentos me devuelve un alivio tan increíble que jamás pensé que iba a vivir.  Ahora la vida no está planteada para soportarla, sino, para vivirla.  

En consecuencia, mirá si voy a tener ganas de soportar ser la peor es nada de alguien. O si voy a estar pendiente de que un X se de cuenta quién soy, si la vida pasa. Si los años pasan. Si las posibilidades son tantas. Si los matices de la vida son tantos. Si las vueltas son enormes. 

No, el comentario de Mi Programa, vaya y pase. Le aclare lo que tenia que aclarar y eso alcanza. No me quedé con dudas si debía o no decirlo ni lo guarde por temor. Al contrario.  Lo que si me parece importante es todo lo que vino a significar.  Igual que me paso con el CV que viajó para una reclutarodora que me escribió desde otro país muy lejano. 

En ambos casos, fueron avisos. Relieves. Mas posibilidades de cuestionarse para sacar cosas positivas. 

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