Le escribo a Mi Programa como cada día, desde el ACV de su hermano. Mientras va pasando el tiempo, y las cosas, le pregunto cómo están.
Las cosas están feas por aca, *** me dice usando mi apodo y sé que esa forma de llamarme en un momento tan delicado condensa ternura y me asombra que en un momento tan terrible pueda mantener ese sesgo. Lo aprecio. Y al mismo tiempo, no dejo de pensar en todo lo que debe estar sintiendo.
Ayer, decidí no escribirle. Habíamos hablado el viernes a la salida de la facultad, algunas horas. Mientras su hermano dormía, él me fue contando como seguía y además me pidió que le cuente como estoy, como estan mis cosas, porque venía con bastante reserva sobre mis temas. Lo cierto es que no quiero fastidiarlo con friovolidades o cuestiones más simples en comparación a lo que vive, pero también pienso que quizá eso lo ayuda a distraerse, que lo puede animar, o colaborar para que siga viendo un futuro. Inclusive, cuando el futuro parece algo tan inevitable y difícil. Así que, si me pregunta, le cuento en qué ando. Aunque ande en la misma de siempre, lo hago parte de una conversación distinta a la que está teniendo con otras personas.
Hoy, despues de haberme tomado el sábado para pensar, ordenar, organizarme; sí volví a escribir. Es un equilibrio entre estar, sin agobiar. Y estar al dia, para poder contener, sin dejar pasar tantas horas, porque el tiempo es muy delicado en estas cosas.
Él me mandó varios audios, contándome todo lo que habia pasado ayer. Un día con muy pocas buenas noticias. Su voz es distinta. Se lo escucha triste y me cuesta encontrar las palabras porque lo único que desearía es que no le toque vivir esto. Pero le toca.
No sé qué decirle, la verdad. Qué palabra usar. No tengo recursos para decirle que se va a poner mejor, porque no está bien. Tampoco puedo decirle que rece, porque no cree en Dios. Mucho menos, decirle que confíe. Entonces, ¿qué hago? ¿Será guardar silencio es la decisión correcta?
Soy sincera. Le digo lo que me sale del corazón. No le doy falsas expectativas. Tampoco le digo frases de sobre de azúcar. Si le recuerdo que estar es valioso, que tomar las decisiones por el bien de su hermano es muy valiente, que ponerlo por delante de todo es un enorme gesto de amor y que correrse de su dolor es lo más importante para que pase lo que pase, sea en paz.
Sé, o creo saber, lo importante que es para Mi Programa sentirse cerca de su hermano en este momento. Principalmente, porque le ha tocado despedir a su madre de niño, le ha tocado despedir a su padre de adulto y la vida se le pasa por la mente como un gran flashback mientras su hermano menor esta internado en la terapia y él se acuerda aún el dia donde lo conoció por primera vez. Por eso, lo atraviesa tanto verlo internado en una UTI. Porque su vida, sus complicidades, el cuidado incansable de él por su hermano y su salud, también incluye su propia historia.
A sus 57, me dá la sensación de que perdió mucho y pronto y eso me apena por él, pero también, pienso que es un ser hunano que aun asi aprecia la sencilla belleza del mundo y eso me conmueve. Mi programa es un buen hombre, en general, no solo conmigo. Él es un tipo mentalmente muy laburado. Se sobrepuso sin victimizarse a una historia de vida complicada y no anda por la vida destilando veneno. Al contrario. Cria a su hija con amor, respeta a su ex mujer, tiene buenos amigos y no se deja romper los huevos. Asumir la vida que le tocó, es su gran potencial y creo que ese gesto, tan valiente, tan fuerte, es uno de los pilares por los cuales lo quiero y lo admiro humanamente.
Hoy, le está tocando una temporada difícil. Y pienso que también este es un momento para el que se preparó siempre (porque la salud de su hermano se lo avisaba), pero para el que nunca estás listo. Nadie está listo para ver morir a alguien que ama.
Quizá por eso imagino el miedo que debe darle atravesar finalmente esta puerta. Me dice que en su cabeza pasan muchas cosas y lo sé, siento que debe estar sintiendo demasiado. Pero no le digo nada del miedo. Solo le digo, en un audio, con la voz que no puedo mejorar porque tengo un nudo en la panza: <<sé que vos te preparaste para esto toda tu vida, pero vivirlo es muy distinto, así que andá despacito. No tenes que comprenderlo todo hoy ¿si? Hay que ver cómo sigue *** y lo que necesita>>.
El resto, solo en manos de Dios. Sé que el no cree en Dios, pero yo creo que todo el amor enviado desde lo profundo, llega. Y ayuda. Mas alla de su medio, ojalá traiga paz.