Me di cuenta ayer, cuando me quedé a solas. Había estado todo el día escapando. Todo el santo día escapándome de un pensamiento implantado, casi a pesar mío. Escapándome porque prefería trabajar y no ponerme a pensar en cosas que no tienen mucho sentido pero que, de igual manera, pasan.
En estos dos meses de contacto -1 con Javier, la verdad, es que traté de no pensar tanto en lo que había pasado, ni en él. Me cansó y dije: “chau”. Seguí adelante con una rutina completísima durante la semana, descansando los findes y haciendo mi vida.
Él llegó con un: “necesito saber que está todo bien entre nosotros, de mi lado sí”. Y yo le dije que también, que todo ok. Entonces me preguntó por qué no nos veíamos y le contesté: ¿para qué? Y ahí, empezó la verdadera conversación.
Javier reaccionó con pelos, señales y argumentos a esto. Yo, tiré la pelota afuera, incansablemente. Es siempre la misma cuestión: la culpa vs el deseo. Y sus palabras: “si es incómodo para los dos, es un problema; pero si es demasiado cómodo también es un problema; si yo no sentiría esta culpa, significaría que nada me importa, pero no es así”.
El punto es que nada de eso es mi problema. De solo pensarlo, me agota. De ese cansancio improductivo, de ese dolor infecundo, de ese “sí, pero no”, es de lo que me estoy escapando.
Tal como le dije a Javier: yo no estoy adentro de tu cabeza para adivinar qué es lo que te detona y desconozco el desarrollo de la culpa que sentís. Si entiendo que para vos sea muy difícil de manejar, y lo respeto; pero la culpa es una radio que solamente la apaga el que la padece. De mi lado, puedo decirte que sé que te cuesta tomar distancia, y que me ha pasado lo mismo, que antes también me re costaba ponerte un límite; pero ahora no quiero exponerme más a pasarla como la pasé la última vez, ni me interesa sentirme así de nuevo. Sacando eso del medio, todo está bien con vos.
- ¿Estás enojada?
- No, no. ¿Vos sí?
- No, ni loco. De mi lado está todo bien con vos. Si no querés que nos acostemos más, no lo hacemos, nos podemos ver para tomar algo si querés. Podemos charlar, como exs amantes si vos querés que seamos eso y llevarnos bien.
- Sí, seguro en algún momento nos vamos a cruzar por el barrio… y no pasa nada.
- Lo único que te pido es que por favor no te cruces de vereda…
Me reí, levemente.
- No, no seas boludo. Está todo bien.
- ¿En serio no te acordás? ¿No hice nada bien para que te acuerdes?
- No, prefiero no hacerlo. Lo que hiciste bien, lo hiciste bien y yo lo que yo hice bien, lo hice bien. Listo.
- Ya te vas a acordar, vas a ver. En algún momento…
- En serio. No tengo por qué. Vos ya no me mirás de la misma forma. ¿Por qué tendría que pasarla mal recordando?
- ¿Qué no te miro de la misma forma, decís?
- Obvio. Ya me lo demostraste, me quedó claro. Es todo pasado, a esta altura.
- Presente, es. ¿Qué pasado?
- Pasado.
- Pero yo me acuerdo de todo, cómo me vas a decir que no te acordás, que ya te olvidaste. Me parece haberte dejado muy claro que sí me gustás. Sé todo lo que te gusta, todo, no me podés decir eso. Te hago una lista ya de las mejores noches.
- ¿Las pasaste solo?
- No.
- Bueno, entonces mantenete humilde. Porque las cosas que pasaban entre nosotros, pasaban por vos, pero también por mí. Y ese es el problema, para los dos. A mi me costaba mucho. Pero bueno. Eso. Eso tengo para decirte.
- (…)
Eternamente, la misma charla que no llega a ningún lado. Lo llamativo es ¿por qué no suelta y ya está, así como hice yo, durante los últimos dos meses?
Lo peor es que él solito me dice que me tengo que buscar parejas mas jóvenes, porque los agarro muy viejos, y ese es un consejo que siento que se debe repetir a si mismo. Total ¿qué le importan las decisiones que yo tomo en mi vida, si es una vida en la que jamás estuvo?
Habla raro. Oscuro. Desde un lugar que ya no quiero entender.
II.
- Podemos volver a comer ahí, si te pinta – me dice Mi Programa, porque salió la charla.
- Sí, yo quiero ir. ¿Vos? – pregunto.
- Obvio.
- Ese día me hizo feliz – le dije, riéndome.
Mi Programa y yo, mientras tanto, acomodamos piezas. Yo, ahí, trato de estar presente y disfrutar.
III.
Mis redes me lo avisan. Una "publicación" que homenajea a Lorca por los 90 años de su asesinato. A Javier, le gusta esto:

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