jueves, 3 de septiembre de 2026

Minita y el yugo laboral

 Vengo colapsada laboralmente. En unas semanas tengo vacaciones y es la primera vez donde siento que si no me las tomo, voy a reventar. Y donde me doy cuenta que, todo el tiempo que Dios o la vida me sigan dejando aquí, tengo que tomar en cuenta los dias libres y usarlos. Sin guardarme nada. Como si la vida fuera hoy. Porque es hoy. 

La últimas 3 semanas fueron de una carga laboral indomable. Cierre de mes, apertura y en el medio un cierre de balance general, además de toda la preparación administrativa para el evento de negocios anual de la corpo.  

Fueron jornadas de no levantar el culo de la silla, reuniones, mucho laburo. Aguantar contestaciones de mierda de otros y en otros casos no aguantar nada y saltar.  Parar la pelota, pedir reuniones con mi Director (que está mostrando una hilacha interesante), y exponerme a la crítica como también exponer mi sobrecarga. 

Hoy fue la gota que rebalsó el vaso. A poco tiempo de mis vacaciones, me piden ajustes y cosas que no se hacen de un dia al otro. Mas los pendientes. Asi que le digo a mi Director que necesito fechas para organizarme. Me cuestiona algunas cosas. Confronto. Laboralmente no seré un diez, pero soy responsable, constante, aplicada y cumplidora. Por eso, no me dejo llevar por el tiempo que cree que deben llevarme las cosas que no hace, sino, el tiempo que mi experiencia en la compañía dicen que llevan las cosas.   Ni que decir que, si yo me tomo vacaciones, nadie sabe facturar en el sector. Ni que decir que si yo me tomo vacaciones, nadie sabe como completar licitaciones urgentes. 

Salgo muy enojada con el forro de jefe que tengo y en general, con el ninguneo que recibe mi trabajo. Claro, porque todavia no llegaron mis vacaciones y porque el tarado de mi jefe no sabe lo que hacemos, y se va a encontrar con ambas cosas en poco tiempo. Todavía lo estoy, claro. 

Pero saco en limpio varias cosas: 

1. En cuanto las circunstancias me permitan pegar el salto a otra compañía, yo ya estoy lista. Si bien tengo un grupo de personas que en la oficina me hacen la vida corpo mas fácil, a mi edad, sé que no me puedo estancar en trabajos que ya no están siendo redituables en varios sentidos. Y la corpo, mas alla de su sueldo y beneficios, también está hace mucho ya perdiendo su valor agregado. 

2. Tengo que seguir con mis proyectos fuera de la oficina, porque en días como hoy, son lo que me da aliento para saber que estoy haciendo mucho por mi vida fuera de esa torre. 

3. Tengo que seguir defendiéndome si hace falta, porque si marcar límites, exponer mis quejas y que no me dé todo lo mismo lo implica, me lo ahorraré en terapia. 

4. Tengo que confiar mas en mi, y en mis capacidades y aprender a asumir que querer saber mas, no es inconformismo laboral. Es, mas bien, reconocer que uno llega a su techo en los lugares y es momento de irse. 

Sacando todo esto, al volver a casa, me di un momento. Hablé con mi work bestie que estaba indignada por lo que hizo nuestro jefe. Hablé con Mi Programa un montón. Cené unas papas al horno muy ricas con una milanesa de soja y un vasito de Coca Zero y me dí la ducha de mi vida.

Ahora estoy relajada. Se me fue el dolor de cabeza. Aflojo los ojos, la mandíbula y agradezco haber podido conseguir un resto de calma. 

Mañana es viernes. Por suerte, tengo facultad. Ahora que volví a estudiar Letras cursar me pone contenta. 


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Veinteava