miércoles, 2 de junio de 2021

Reunión de estudio

 Con mis compañeros de la universidad todos los miércoles hacemos reunión virtual.  No es una idea nuestra, sino, un requerimiento de la cátedra que nos encarga extensas guías de estudio grupales y nos juntamos a poner en común lo resuelto en la semana y afilar conceptos.  Es una de las materias más difíciles que me quedan para recibirme y es en la que me bocharon hace poco. 

Por eso, empecé pidiéndoles perdón a mis compañeros porque no estoy rindiendo como siempre. Incluso, cuando empezamos el cuatri acordamos ser un grupo reducido porque nos conocemos hace años y estamos igual de avanzados, pero lo cierto es que por momentos me siento una ingresante. 

- Chicos, les pido mil disculpas. Realmente estas últimas dos semanas han sido un caos. Pero prometo aportar más. 

- ¿Cómo estás, Veinte, con el trabajo? - me preguntaron, porque les pedí si podíamos posponer una reunión una hora más tarde por causas laborales. 

Les comenté cómo estaba con estos asuntos y les expliqué que no era por vagancia ni por nada mi poca concentración sino porque el estrés me agota y por momentos me dificulta las actividades rutinarias. 

- No te preocupes. Mirá, yo ahora tengo mucho tiempo para dedicarle a la Facultad porque me quedé sin alumnos. Así que si querés puedo ayudarte con el recuperatorio y en general, avisame. 

- Ay, muchas gracias ***, sí, voy a necesitar una mano extra...  - le dije, valorando y agradeciendo esos textos -  No voy a dejar la materia, igual, sólo que me gustaría tener más cabeza... y por momentos estoy muy agobiada con tantos cambios... Pero sí, agradezco tu ayuda, en serio.  

- Sí, no te preocupes, Veinte - me dijo mi otra compañera - A mí me está pasando lo mismo. ¿Será la virtualidad? Yo te juro que no quiero ver un apunte más, no quiero tocar un texto más... Y ya tenemos encima los segundos parciales... Este año me está costando mucho la virtualidad, se me hace muy pesada... ¿A ustedes no les pasa? 

-Sí. Creo que todos estamos atravesando mil cosas, en general. Es cansador. Pero bueno, vamos a seguir adelante. Por lo menos estamos juntos - acoté. 

- Sí, chicas - dijo mi compañero y amigo de la facultad - arriba ese ánimo. ¿Por qué no miran una película o algo que las ayude? Hagan eso. Esto se va a cagar, está bien hecho. En serio - resaltó. 

- Sí, vamos a juntar fuerzas - apuntó mi compañera. 

Y así, aunque a veces parezca lo contrario, de la forma en que podemos, continuamos sosteniendo los lazos. 

Ojalá pronto mi vida pueda ajustarse a una nueva normalidad que sea beneficiosa, entre otras cosas, para mis estudios que son una parte tan importante y por la que tanto he trabajado en mi vida.  Mientras tanto, miro la ilustración que acompaña esta anécdota y pienso "ya va a llegar ese día donde pueda empuñar mi título universitario".  Sonrío. 

2 comentarios:

  1. Me sumo a tu deseo, de muchos, de volver a la normalidad.
    Aunque la virtualidad tiene sus ventajas. Y por lo que leo, estás en un buen grupo, con personas consideradas. Que comportan punto de vista. Es importante ayudarse mutuamente.
    Buena idea para juntar fuerzas.

    Yo también extraño algunas cosas de la presencialidad. No sé si ya te lo comenté, pero no es lo mismo dibujar a una modelo, para dibujo, pintura, que dibujar en base de fotos enviadas por wathsaaap. Y ya entró en el segundo año de eso. Es un tanto frustrante.
    Se supuso, cuando parecía que iba a mejorar, que se llegaría a lo presencial, en una versión al aire libre, con protocolo. Pero con la situación actual no pudo ser.

    Lo mejor para vos.
    Besos.

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  2. La situación actual, de la pandemia, me recuerda a una novela de Asimov, El sol desnudo. Escribí algo sobre eso para Este jueves, un relato.

    https://eldemiurgodehurlingham.blogspot.com/2021/05/los-jueves-un-relato-sindrome-de-la.html

    UN abrazo.

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Hasta la próxima,

Veinteava