miércoles, 9 de junio de 2021

Continuando

 Bueno, acá ando. A mitad de semana, pero ansiando que sea viernes a la tarde. Hoy no es de esos días donde me levanté como un avión a chorro en términos de energía, pero estoy como puedo. Miro intermitentemente cosas del trabajo mientras me preparo para hacer una guía de estudio de la Universidad ni bien pueda.  

Por un lado, terminando las últimas cosas del trabajo, ya que somos el único sector de la empresa que está funcionando hoy por hoy; todo lo demás lo han vaciado. Por otro lado, viendo si puedo poner en orden algunas cosas de la facultad, aunque implique abandonar materias al menos este cuatrimestre, porque realmente no tengo cabeza para lidiar con todo el estrés que me cargué sobre mi espalda, obviamente, estando en una mejor situación. 

Pienso que quizá necesito eso, empezar de a poco a poner en orden ciertas cosas y darme el tiempo para escucharme.  Por momentos, no sé qué voy a hacer con tanto tiempo libre además de procurarme un nuevo trabajo, pero por otros, pienso que quizá la vida me sorprenda para bien y todo este capítulo final que hoy me da miedo y tristeza sea el comienzo de algo nuevo y mejor. ¿Yo me hubiese ido del trabajo que tenía si no pasaba esto? Probablemente, no. ¿Me hubiese atrevido a pensar fuera de la caja, si no pasaba esto? Sin dudas que no, porque estaba bien así en este momento. ¿Me hubiera preguntado si no era momento de ir por lo que estudié? Sin dudas que no, porque creía que "faltaba todavía". 

Así que, quizá, todo esto, esté pasando para que se mueva lo que se tenía que mover. Lo cierto es que realmente yo no tengo dudas de que esto está pasando para algo más que un simple desempleo. No en vano, por un montón de aspectos más que no viene al caso señalar, siento que realmente esto tenía que pasar así.  Y este sentimiento tan fuerte que me acompaña desde el primer día, hace dos meses, cuando supe la noticia, me ayuda a vivirlo como un enorme aprendizaje y no como un castigo. 

Nada de lo que siento tiene que ver con una comodidad económica, más bien, todo lo contrario. Esto que me está pasando me puso en una situación complejísima en ese aspecto pero, al mismo tiempo, también me expuso a situaciones que yo no sabía lo que eran, que nunca había vivido, y que creo que me van a dejar una gran lección. 

En lo interpersonal, me he acostumbrado a un ritmo de vida que no tenía interés en abandonar. Yo disfruto el trabajo, aunque suene tonto, y me gusta la dinámica de estudiar mientras tanto. Siempre estoy queriendo hacer algo, aprender algo, porque para mí no es una cosa o la otra, sino, que son las dos cosas. Lo que no te enseña la universidad lo vivís en los trabajos y lo que no te enseñan los trabajos, a veces, tenés suerte, y lo aprendés en la facultad.  Pero también entiendo que quizá este aparente "tiempo libre", en realidad, me sirva para enfocar en lo académico y rendir finales, avanzar con esas cosas que iba resolviendo en la medida de lo posible compartiendo mi tiempo con el trabajo. 

En fin... Creo que todo apunta a expresar que, me guste o no, es momento de  reconocer que es el momento que me está tocando vivir. Eso no quiere decir que sea así el resto de mi vida, que nada cambie, ni mucho menos. La búsqueda de trabajo es así. Uno manda su cv, se contacta con los lugares, le pone lo mejor, socializa la búsqueda, investiga en qué podría mejorar o capacitarse, y el resto es esperar. Esperar y confiar, diría yo. Y parte de este proceso está en bancar los momentos de incertidumbre, de apatía, de miedo, de incertidumbre. Y además, de cultivar la esperanza, el amor, los vínculos, las redes que nos sostienen, las cosas que nos gustan hacer y que no siempre involucran dinero, las pequeñas cosas, las recompensas sencillas por las grandes victorias cotidianas.

2 comentarios:

  1. Te entiendo. Aunque me inquieta la fugacidad del tiempo.

    Entiendo lo que sentís por ese cambio, como ese cierre de empresa.

    Podés enfocarte en tu carrera, en las materias que te faltan, los finales rendir. Es tu proyecto. Y si hay tiempo, libre podés leer.

    Yo tengo la historieta, que es mi pasión. Y el dibujo de modelo vivo, ahora virtual, lo que es absurdo. Pero es algo, en que puedo enfocarme.

    Ojalá consigas un trabajo, que sea afín con vos.
    Que las probabilidades se alteren a tu favor.
    Besos, mi estimada Veinteava.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. La fugacidad del tiempo a veces nos pega de diferentes formas. Depende mucho de otras condiciones que hacen a la cuestión, por ejemplo, la etapa de la vida en que nos encontramos.

      Realmente este cierre de mi lugar de trabajo hasta ahora fue una situación muy desestabilizadora. No sólo en cuestiones económicas, sino, en cuestiones de hábitos, de formas, etc. Pero creo que también puede ser - porque las cosas siempre tienen dos caras - la puerta hacia situaciones mejores.

      Sí, en este tiempo, voy a aprovechar para enfocarme en esta clase de cosas, también, claro. Además, quizá a vos también te pasa, que son cosas que te recargan un poco la energía también si uno las disfruta y lo apasionan. Así que esa recarga viene excelente en tiempos como éstos.

      Ojalá, pronto, pueda venir a contarles que encontré un trabajo para mí, tal y como lo necesitaba, para poder continuar con mis estudios en la facultad y todo lo que venía haciendo hasta ahora.

      Que también las cosas se te vayan dando, Demi.
      Una vez más, gracias por todos los buenos deseos y las vibras lindas.

      Borrar

¡Muchas gracias por pasar a visitarme!

Si querés, podés dejar tu comentario más abajo (será respondido a la brevedad)

Hasta la próxima,

Veinteava