A veces la vida marea. Parece que estás yendo para un lado pero en realidad estás yendo para otro sin saberlo y sin tener previsiones sobre ello. Eso es, a fin de cuentas, vivir. Que las cosas que buscamos se den, sí, pero que a nosotros siempre lleguen de una forma que no esperamos, que ni se nos hubiera ocurrido, que ni por asomo pensábamos posible.
La vida marea, sí... y, mientras, me voy meciendo hacia donde me quiera llevar. Dejo que haga lo suyo. Digo: " dale, entonces, ahora te toca a vos, cuando quieras, yo estoy acá, soy materia dispuesta".
Tengo plena noción de que no controlo nada en mi vida hoy por hoy. Y antes que desesperarme, como he hecho mil veces, prefiero relajarme. El intento de controlar todo no evitó que las cosas pasen. El intento de tener todo bajo cierto orden, tampoco evitó nada. El querer darme respuestas para todo, menos que menos, porque la vida es imprevisible en toda su fuerza... Y quizá esté bueno que sea así. ¿Quién sabe?
Yo lo único que deseo, de todo corazón, es que como la vida es imprevisible en ambos sentidos, ésta vez, lo sea especialmente para bien.
Voy a seguir con los labores del día.
"Será la vida que a veces nos pega un poco, nos alucina con lo que está por venir". Eso dice Bicho de ciudad, de Los Piojos. Un fragmento de letra que se parece a lo que decías.
ResponderBorrarTe entiendo, creo que me pasa lo mismo. Por eso te entiendo.
Y ese también es mi deseo.
Besos.
Temazo de Los Piojos, pese a que no son de mis artistas más tenidos en cuenta, la verdad. Tiene mucha verdad.
BorrarCreo que a todos, en algún sentido, nos pasa un poco lo mismo. Son síntomas de época, además, que se van traduciendo en lo personal frente a distintas situaciones. Muchos compartimos los mismos deseos. Ojalá se cumplan.
Besos