jueves, 10 de junio de 2021

Asombro

 Hoy me pasó algo muy loco. Tiene que ver con el jefe de sector, con quien yo me llevo bien desde que entré a trabajar. Él ya se fue hace algunas semanas y se despidió vía correo electrónico de mi sector y otros pocos más. Al mismo tiempo intercambiamos mensajes, últimamente, porque nos tenemos en redes sociales y siempre fuimos muy buenos compañeros dentro del trabajo.  Sin embargo hoy, pese a que está casado y con dos niños, me confesó abiertamente que siempre me quiso de la otra manera. 

Bueno, ¿qué decir? Me resultó muy loco. Cuando yo recién entré a trabajar a la oficina algo me comentó, me dijo más bien, pero yo lo tomé como una tirada de perros más chistosa que real. Modestia aparte, me pasó con varios hombres del trabajo lo mismo, de distintos sectores, que se me tiraron en estos dos años, pero ninguno jugó en otras ligas porque a mí no me interesaba mezclar las situaciones. De hecho, durante bastante tiempo trabajando en ese lugar, yo estaba conociendo y posteriormente saliendo con Galeno, sólo que todo el resto no lo sabía y yo no lo exponía por ninguna red social, entonces, todos creían que estaba soltera (aunque en realidad, porque estaba siendo muy feliz de otra forma y me lo respetaba). 


Esto me hizo pensar en cómo pasan las cosas en la vida de la gente. Cómo detalles que aparentemente son insignificantes cobran, por medios extraños, sentidos cruciales. Uno termina preguntándose: ¿cuándo se gestó todo esto que no me dí ni cuenta? Pero lo cierto es que sucede, sí, y a veces sucede aún mismo tenga que llevarse todo lo que conocemos por delante. 

En lo personal, siento que cuando es el momento para algo no importa lo que pase alrededor. Si nos toca, sucede. De la forma más impensada, de la forma más extraña, eso queda en un segundo plano. Lo importante es que de un momento para el otro, si es que tiene que ser así, es. Caiga lo que caiga, es. 

No deja de asombrarme esta perspectiva. Cómo una persona un día te cae con una confesión de estas, cómo otro día me enteré que me quedaba sin trabajo, cómo otro día me cambió la economía, cómo de un día al otro vino una pandemia... y así podría seguir. Siempre que pienso esto me da un poco de vértigo, de miedo, pero al mismo tiempo, si lo pienso un poco mejor, dejando a un lado el miedo, entiendo que la vida es esto. 

Que un día estés en tu casa lavando los platos y te llamen para un laburo bueno, que te sirve, que te cierra, ese que estuviste pidiendo a los ochenta santos. 

Que un día estás en el colectivo y te enterás que la empresa donde trabajas cierra, vía correo electrónico, como de hecho me pasó, porque así me enteré de la noticia. 

Que un día estás enterrada entre papeles en otro mambo absolutamente y te llega un mensaje de Él, que termina haciéndote cimbrar la tierra y que al final era solo ruido. 

Que un día vacunan a tus viejos por Coronavirus después de esperarlo un año y pico. 

Que un día tu sobrino te dice: "tía Veinte, abrazo", y te abraza por primera vez y te morís de amor al instante y no lo podés creer y te embarga una emoción y un amor inexplicable. 

Que un día estás hecho mierda, que parece que te pegan patadas en el piso, y al otro estás mejor, con un poco más de calma, con un poco más de fuerza, haciéndole frente a cosas que te daba y te da terror estar atravesando. 

Pasan tantas cosas inesperadas que, de sólo contabilizar un par, ya no lo podés creer. 

II 

Sí. Sé que hace tiempo voy siempre sobre la misma idea, sobre el mismo tema, pero realmente esta etapa me está enseñando mucho y quiero ir dejando todo reflejado. Hoy, siento eso, asombro por cómo se tejen los entramados de la vida en todos los aspectos. Siento asombro, sí, pero también, siento paz, siento una fe inexplicable realmente, una sensación de que esto no es malo, ni se dá para mi mal, aunque realmente por momentos sea muy duro de atravesar. 

 Es difícil explicarlo, ponerle palabras a lo que siento, a tooodo lo que siento en este momento. Pero si alguien está ahí del otro lado, yo le juro que siento en el fondo de mí que todo esto que me está pasando es por mi bien, que es para mejor, que voy a estar bien.  Y no lo digo solamente porque perdí el laburo y busco un nuevo rumbo en ese aspecto, lo pienso en general, por todo lo que vengo viviendo últimamente. 

Algo me dice internamente que todo va a ordenarse, quizá de una manera que hoy no entiendo, pero va a acomodarse. Que más adelante voy a entender por dónde venía la mano y a decirme: "¿viste? tenía que pasar para que estuvieras mejor" y ahí sí, no sólo voy a sentir asombro, sino también, un enorme agradecimiento.


6 comentarios:

  1. Alguien está del otro lado. Y me gusta esto que decís, esa idea de que todo va a ordenarse. Deseo que eso te pase.

    Y también tengo deseos para mí.
    Besos.

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    1. Muchísimas gracias, Demi, por estar del otro lado siempre. Ojalá que nos pase a ambos, y en general, a toda la gente que lo necesita. A toda la gente que está ahí a la expectativa de cosas buenas. Porque, como siempre decimos con mi padre, "si le va bien a uno solo tampoco sirve".

      Beso grande

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  2. la vida sirve para superar las vallas, superarse, crecer... sino no tendría sentido. Saludos y suerte con el camino!

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    1. Si. Estoy de acuerdo. La vida es superarse todos los días. Disfrutar, sobreponerse y celebrar.

      Gracias por los buenos deseos. Se que llega esa buena energía.

      Besos

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  3. Es así.. la vida tiene sus vueltas y sus razones, y a veces cambia todo en un solo instante..
    Creo que hay siempre que agradecer lo que hay, permitirse fluir y adaptarse cuando los planes cambian. beso

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    1. Si, la vida es muuuuchas vueltas. Y creo que también busca el mejor momento para presentarte las cosas. A veces en el momento no tenemos idea de por qué cambian las circunstancias y después caemos en cuentas.

      Algo que tengo muy presente ahora es que una circunstancia no es el destino final. Por más duro que parezca, todo pasa.

      Beso grande

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Veinteava