lunes, 5 de julio de 2021

Personas que sí

 Una persona que es positiva para nosotros es aquélla que, antes de hacernos sentir peor cuando aparece, nos hace sentir igual o mejor. Que si aparece no nos quita la energía. Que si llega, a hacernos un comentario o pretende charlar con nosotros, no nos drena.  Y eso no quiere decir que nos cuente solo cosas bonitas o color de rosa, sino que tiene mucho que ver - también - con cómo nos hace sentir su presencia y el trato que se tenga con ellos. 

No es lo mismo tratar con una persona que nunca pone las cosas en claro, que evade, que no se hace cargo de nada; a tratar con una persona que dentro de lo que presenta es clara, ya sea que eso nos guste o no, y es sincera con lo que siente. 

Hoy por hoy, presto especial atención respecto a la gente que me rodea. Y lo cierto es que prefiero que sea poca, pero positiva, a personas que por sus antecedentes nunca terminan aportando nada bueno. 

Y creo que lo interesante de esta propuesta es no apegarse a los mandatos. A veces la gente que forma parte de nuestra familia, es también esa gente que nos quita energía, que no se hace cargo de sus actos, que hiere, que cansa y que se pone en posiciones egoístas. Y no porque sea parte de nuestra familia uno tiene que soportar eso. Al contrario, creo que allí es donde más tiene que sentirse en la libertad de vivir como desea y hacer las modificaciones que desea, eligiendo a quién darle atención, hasta dónde, y a quién darle lugar en cuanto a las opiniones. 

Un ejemplo de esto ocurrió hace varios meses con mi padre. Mencionaba a Galeno, cuando todavía estábamos juntos, y me decía cosas en las que no estaba de acuerdo. Cabe decir que yo no le había preguntado nada , pero que tampoco le había contado nada, es decir, que todo era por suposiciones e inferencias de su lado.  Recuerdo que lo dejé hablar, lo dejé hablar y lo dejé hablar. Se despachó largamente y yo me mantuve en silencio pensando en rebatir cada suposición pero quedándome callada. Dijo cosas propias de un patrón de pensamiento tóxico (porque mi padre es, realmente, una persona muy negativa pese a que no lo parezca, aunque eso no quiere decir que sea mal padre, sólo que es muy pesimista, negativo, y vivió una vida muy difícil que no supo capitalizar del todo bien) y cuando se generó el espacio, es decir, cuando se le hizo el bache de una necesaria contrapartida desde mi lugar, le hice la pregunta más básica de todas: ¿ yo te pedí una opinión sobre este tema?  Obviamente, se molestó mucho cuando se encontró con el límite y a todo eso le contesté que el día donde yo necesitara una opinión o un consejo encantada iba a estar en contar con su apoyo.  Y sí, de necesitarlo, le hubiera pedido un consejo, pero la verdad es que no suelo hacerlo ya que es una persona que es egocéntrica en ese aspecto, lo cual resulta cansador y carente de sentido.  Imaginen que tenés un problema, o algo de lo que querés hablar, y el otro empieza con el "porque yo, porque yo, porque yo"... y uno piensa, siente y le dice: ¡pero yo te estoy hablando de lo que me pasa a mí, tu historia me la sé de memoria! Esa, por definición, es la gente que no; que le pone medida a tu sufrimiento o a tu alegría en base a sus experiencias de vida que, por lo demás, no constituyen ningún parámetro. 

Considero que en ese momento entendí que si bien tu familia te puede amar de modo incondicional, como yo sé que por fortuna mi familia me ama, hay veces donde no son las personas que sí.  Al contrario. Hay veces donde con sus mensajes de miedo te quieren llenar de miedo, cuando con sus limitaciones quieren limitarte, cuando con sus prejuicios o sus perspectivas sesgadas del mundo - es decir, con su incapacidad de mantener la mente abierta producto de experiencias del pasado - pretenden que uno tema, ame, viva, y comprenda las cosas de la misma forma.  Y eso es, francamente, algo imposible. 

La salvedad que hago respecto de mi entorno es que todos son buenas personas. Yo veo eso y lo valoro, claro. Elijo quedarme con lo bueno de cada uno en modo manifiesto. Sé que equivocados o no todos tratan de hacer lo mejor, al igual que yo, que equivocada o no, poseo buenas intenciones.  Pero también tengo presente a la hora de vivir frente a quién estoy cada vez que escucho un juicio, una crítica o incluso un elogio de su parte.  Y eso es muy muy importante para tratar con la gente en general, diría yo. 

Sí, desde ese lugar hago todo mi trabajo interno, tratando de poder ser un poco mejor que ayer a diario, aunque no sea perfecta y no pretenda serlo, aunque yo también tenga mis cosas. Pero jamás aceptaría que las personas externas tomen el control de mi vida, de mis decisiones, y de lo que considero mejor. 

 Cada uno sabe, dicen, y yo agregaría que si no sabe, aprende. 

No sé por qué pero hoy se me dió un posteo reflexivo. 

2 comentarios:

  1. Es cierto que hay personas positivas, cuya influencia, presencia, es estimulante.
    Puede ser que sea una cuestión de puntos de vista. A veces se capta mejor de un más lejos que de cerca.

    Y hay gente con buenas intenciones, que da consejos en una forma que no la más adecuado. Teniendo como consecuencia cierto rechazo. Tal vez no sea fácil distinguir entre experiencia y prejuicio.

    Está claro que opinás que tu familiares son buena gente, por lo que has contado.
    Entiendo que hayas hecho una entrada reflexiva.

    Besos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Creo que además de ser una cuestión de puntos de vista es una cuestión de empatía y de saber entender de dónde viene ese consejo justamente por esto que mencionás: a veces se habla desde la experiencia y otras desde el prejuicio. Pero, la pregunta que yo me hago es: ¿quién me está diciendo esto, cómo es su historia, cómo se maneja en su vida? Porque eso es para mí más importante que cualquier consejo. Y también porque hay que elegir cuidadosamente de quiénes tomamos consejos. Siempre. Estamos tomando sus nociones, su historia, pero puede que todo eso no sea igual que lo nuestro.

      Sí, ellos tienen buenas intenciones, claro. Los valoro desde mi lugar, también teniendo en cuenta que cada uno es una persona en sí.

      Besitos

      Borrar

¡Muchas gracias por pasar a visitarme!

Si querés, podés dejar tu comentario más abajo (será respondido a la brevedad)

Hasta la próxima,

Veinteava