viernes, 23 de julio de 2021

La nueva etapa IXI (o los negreros...)

 I

Hace un rato volví de una entrevista de trabajo. En la semana había ido a una primera entrevista donde, de entre muchas personas, quedé seleccionada. Se trataba de un trabajo full-time en la zona de Puerto Madero, en un estudio jurídico, dentro de la rama administrativa-asesorando a los abogados. Pintaba serio todo así que, cuando me llamaron para una segunda, claramente, acudí. 

En la primera entrevista detallé mis competencias, mi nivel de estudios y todo lo que me fueron preguntando. No me achiqué por el lugar ni por nada de eso porque me interesaba más (antes que tanta alharaca) la modalidad de contratación y el salario así que fui a esta segunda entrevista dispuesta a escuchar lo que tenían para ofrecerme.  ¿Y qué me ofrecieron? Trabajo en negro y 35 mil al mes por jornadas de nueve horas de lunes a viernes. 

II

El diálogo fue más o menos así: 

- Vos tenés un perfil positivo aunque nosotros podemos pagar esto - me dijeron - y tenés una presencia intachable. Pero entendemos que, con todas tus condiciones, aspires a un trabajo en relación de dependencia. 

- Eso significa que, a diferencia de lo que me dicen de la pretensión salarial progresiva, la modalidad de contración es en negro... 

- No sería en negro... Estamos hablando de un monotributo - contestaron. 

- Los entiendo - musité - es su punto de vista. Aunque eso implica no tener obra social, entre muchas otras cosas - les dije. 

- Si, es que en realidad, para qué vamos a mentir... Nosotros pensamos en nosotros. No conviene poner a la gente en blanco en este país. La gente no es constante, no tiene ganas de trabajar en su mayoría. 

- Comprendo. 

- De todas maneras, el perfil que buscamos coincide perfectamente con vos. Tu porte encaja con el puesto, sos profesional, y tenés estudios. La clase de gente que buscamos. 

- Si, sí, claro. Yo de todos modos busco un trabajo que me de otras garantías y creo que ustedes también me van a saber comprender en esto. 

- Sí, nosotros queremos crecer. Queremos gente ambiciosa.  Vemos que vos estás estudiando, que tenés conocimiento en varias áreas... 

Los pendejos de mierda que se habían creído jueces de la Nación bajaron enseguida a tierra. 

- Sí, los comprendo. Ustedes buscan a una clase de gente, eso es así.  Y uno del otro lado también busca algo que lo represente, ni hablar - espete. 

- Bueno, tenemos tu contacto. Quizá en otro momento podamos ofrecerte otra cosa. ¿Hacés servicios como editora siendo Licenciada en Letras? Mucho conocimiento, sin dudas - contestó uno de ellos, que me miraba más como mujer que como candidata. 

(...)

- Bueno, Veinteava, entendemos que no sea esto lo que buscás...  Sin dudas fue un placer conocerte - me dijo uno - Sí, un gran placer - añadió el otro. 

- Sí, no cumple mis expectativas, aunque agradezco la deferencia, claro...  Hasta luego. Gracias - les dije y me fuí. 

III 

¿La moraleja con estos dos idiotas? 

El conocimiento, la presencia, la educación, la preparación, el nivel cultural, y la calidad del trabajador, también tiene un precio.   Un precio que ellos no quieren pagar y una responsabilidad que prefieren disfrazar de "gente que no tiene ganas de trabajar". 

- No digo que sea tu caso - se excusó uno, diciendo, cuando hizo ese comentario. 

No sé qué cara habré puesto pero me pareció odioso. Seguramente, se me notó. 

- No, por supuesto que no es mi caso - le respondí yo, consciente de mi valor. 

Había ido vestida impecable, cuidando todos los detalles, y dispuesta a impresionar bien. Por eso mismo, me indignó tanto que hablen de gente que no quiere trabajar, que no se compromete y que no cumple. Estaban frente a una persona que es todo lo contrario y le querían pagar 35 mil pesos por casi 50 horas de trabajo semanales.  ¿Cómo esperan que reaccione la gente, cómo no quieren que se vaya a la primera, que dure un mes, una semana o no les agarre? 

IV

¿La verdad? No es que esté en una postura donde me crea mil. Estoy en un momento de mi vida donde, pese a todo lo que me está pasando, sé perfectamente lo que valgo. Y no, no quiero dejar de actuar en consecuencia a eso porque va en contra de todo lo que soy. 

Sé que tarde o temprano llegaré a conseguir un trabajo en blanco, que me permita tener una obra social, que me permita gozar de vacaciones pagas, aguinaldo, un médico si me enfermo o un seguro si me lastimo en ocasión laboral.  Y lo sé porque eso es, sencillamente, lo que se merece cualquier ser humano, sea donde sea el trabajo y haga lo que sea que haga.  ¡Faltaba más! 

 El que te quiere hacer creer o vender otra cosa, es un hijo de mil puta que sale a la vida mirando a todos por encima del hombro y asume que, si la gente tiene necesidad, los puede batallar de esa manera. ¿O creerá que todavía estamos en época de tráfico de esclavos? 

En esencia, dos pendejos negreros de mi misma edad que se quisieron hacer los "yo, abogado", y les salió horrible, acostumbrados a forrear y a tomarle el pelo a las personas...  Y después el que hace todo mal es el trabajador, sí, claro, dale...  ¡Aprendé de respeto, culicagado! 

5 comentarios:

  1. Más que idiotas son psicópatas. Y explotadores.
    O sea que te consideran capacitada pero no quieren ofrecer las condiciones legales que un trabajo requiere, con el argumento de que la gente no es constante, no quiere trabajar.
    Hay gente que no quiere trabajar, es cierto. Un ejemplo son quienes te entrevistaron. Un ejemplo de no querer trabajar, no ser constantes, es tener un puesto jerárquico. Y no ofrecer las justas condiciones de trabajo.

    Hiciste muy bien en no achicarte.
    Besos, mi querida Veinteava.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola, Demi querido, siempre al pie del cañón. Muchísimas gracias por eso.

      Realmente ¿qué decirte, no? Es casi como una cargada a veces la calidad humana. No pasa porque no te puedan pagar más de 35 mil, sino, que por dar esa suma de dinero - que sabemos que no alcanza para demasiado - pretendan lo que pretenden.
      Un puesto similar, bajo un convenio actual, por la cantidad de horas que me ofrecían trabajar ronda 57 mil pesos. Por eso me indigné tanto, me pareció insultante para cualquier persona.

      Yo entiendo que haya gente que se haga la sonsa, y lo admito, la hay. Pero también hay mucha gente, como yo, que desea trabajar y mejorar todos los días. Con educación, con ganas, con proyectos... y la verdad no es la clase de empleados que se merece tener esa gente trabajando para ellos.

      Agradezco a la vida que me de oportunidades de trabajo, sino es para encontrarlo ahora mismo, así sea para aprender de la diversidad. Pese a estos momentos más iracundos, que en realidad son indignación pura, agradezco poder aprender todo lo que estoy aprendiendo de este aspecto de la vida.

      Gracias por la compañía lectora y los buenos deseos. Lo valoro realmente.

      Besos, Demi.
      Que descanses :)




      Borrar
  2. No es por orgullo sino por hacerse valer, está claro. Y está perfecto, como todo ya llegará algo interesante y justo. Como en el amor también ja. Suerte y a seguir buscando!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola, JLO: ¿cómo estás?

      Claro, es esto de hacerse valer. Ni más ni menos. Buscar algo que sea más justo en cuanto a lo que dan y lo que uno da. Para pedir y exigir son maestros. De todo lo demás, carecen en gran medida.

      Lo del amor , me causó gracia jaja. En este momento, hay otras prioridades. Tomaré el consejo para más adelante.

      Gracias por las buenas vibras.
      Besos

      Borrar
    2. Hola, JLO: ¿cómo estás?

      Claro, es esto de hacerse valer. Ni más ni menos. Buscar algo que sea más justo en cuanto a lo que dan y lo que uno da. Para pedir y exigir son maestros. De todo lo demás, carecen en gran medida.

      Lo del amor , me causó gracia jaja. En este momento, hay otras prioridades. Tomaré el consejo para más adelante.

      Gracias por las buenas vibras.
      Besos

      Borrar

¡Muchas gracias por pasar a visitarme!

Si querés, podés dejar tu comentario más abajo (será respondido a la brevedad)

Hasta la próxima,

Veinteava